Se realizó este
miércoles un acto en memoria del rechazo del pueblo de América Latina al
ALCA, con la presencia de dirigentes sindicales y políticos de
Argentina y otros países de la región, entre los que se destacaron el
Ministro de Economía Axel Kicillof, el Secretario General de la CTA,
Hugo Yasky y el Secretario General de CTA Provincia de Buenos Aires
Roberto Baradel.
En 2005, Estados Unidos intentaba crear el Área de Libre Comercio de
las Américas, pero fue frenado por la movilización popular y un grupo
de presidentes encabezado por Hugo Chávez, Lula Da Silva y Néstor
Kirchner.
Este miércoles 4 de noviembre se realizó un acto para recordar los 10
años del histórico rechazo a la formación de un Área de Libre Comercio
de las Américas, que impulsaba Estados Unidos. El emotivo homenaje tuvo
lugar en la sede de FOETRA y contó con la presencia de dirigentes de la
CTA, importantes funcionarios nacionales e invitados de distintos países
de América Latina que fueron protagonistas del rechazo al ALCA. El
panel de cierre lo encabezaron el Ministro de Economía Axel Kicillof y
el Secretario General de la CTA Hugo Yasky.
Roberto Baradel, Secretario General de CTA Provincia de Buenos Aires,
SUTEBA y Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA, dio la
bienvenida "a las centrales sindicales de América Latina y de otros
países, en un gesto de unidad de la Clase Trabajadora". "A diez años del
No al ALCA, nos encontramos en este acto en un compromiso para sostener
estos procesos políticos, cuando claramente avanzan otros tratados con
el mismo espiritu del ALCA. Por eso decimos que hoy, más que nunca,
redoblamos el esfuerzo de lucha de los trabajadores".
Por su parte, Yasky expresó: "Si hay algo que va a quedar inscripto
en la historia es el No al ALCA. Le dijimos que no al ajuste, al
desempleo. Estamos orgullosas que, como Central estuvimos ahí y en cada
una de las propuestas a favor de la Clase Trabajadora. Lo que allí
construimos fue la unidad de la Patria Grande, sabemos que aislados no
vamos a conseguir nada. Sin la continuidad de la construcción de la
unidad dé América Latina no hay avances. Hoy quedó más claro que nunca,
hay dos proyectos que llegan a una encrucijada y esto es lo que pasó
siempre que la Clase Trabajadora tomó la iniciativa. Nos preguntamos ¿de
quien tenemos que ser autónomos? y la respuesta es claramente de la
clase dominante. Las políticas populares tuvieron la virtud de
enriquecer el país y desde allí se construyó la riqueza que hoy
tenemos."
En tanto, en el cierre del evento, el Ministro Kicillof dijo: "Quiero
remarcar el programa que teníamos en ese momento, no sólo lo que
enterramos sino también la propuesta, que implicaba generar trabajo,
entre tantas otras cosas. Le dijimos que no al Consenso de Wastghinton y
con ello le dijimos que no a la precarización laboral, al desempleo, al
ajuste a la desindustrialización. Por eso quería traer hoy a este
espacio la idea de a qué le habíamos dicho que si y claramente fue al
crecimiento del país, al desendeudamiento y profundizar la distribución
de la riqueza, a generar trabajo".
Los representantes sindicales provenientes de los paísies hermanos,
trajeron su mensaje y se expresaron en este acto. Así lo hizo Fernando
Pereyra de la PII-CNT Uruguay, trajo el saludo afectuso de los
trabajadores de su país y expresó: "queremos decirles compañeros que hoy
no hay contradicciones, el camino es siempre la izquierda, por más
contradicciones que haya en el campo popular. Es obvio que falta mucho
pero el 22 de noviembre, en la Argentina, hay mucho en juego y se
terminó el tiempo del complejo. No siempre cambiar es bueno y en este
caso es un retroceso. Ya no hay medias tintas los gobiernos se tienen
que mantener con una mayor distribución de la riqueza. El mensaje es la
unidad y sólo la unidad del pueblo y el triunfo del 22".
Luego continuó Renato Martínez del Instituto Lula de Brasil "En
aquellos días Mar del Plata se convirtió en la capital de América
Latina. Allí se jugó el destino de la región y hoy quieren
recolonizarnos, por eso este acto tiene una trascendencia fundamental
decir: "miren lo que somos capaces de hacer". Decirles que lo que está
en juego en esta elecciones no es menor, es el destino de la región"
También participaron del acto Hebe de Bonafini, presidenta de Madres
de Plaza de Mayo y Carlos Tomada, Ministro de Trabajo de la Nación.
George W. Bush intentó, en la IV Cumbre de las Américas, en Mar del
Plata, imponer un tratado de Libre Comercio continental, que hubiera
perjudicado duramente a las economías latinoamericanas, destruyendo
miles de puestos de trabajo y la economía nacional de los países de la
región. Hubiera sido un nuevo golpe de Estados Unidos a los intereses de
América Latina, condenando a la pobreza, una vez más, a millones de
personas.
Hubiera significado un duro golpe para la Educación, a la cual en el
marco del ALCA se consideraba "un servicio y no un derecho social (…),
una mercancía, una oportunidad para el capital de acrecentar las
ganancias, y no como un mecanismo de socialización, unido a la
transmisión de la cultura, la creación de identidades y un apoyo al
desarrollo económico regional", como denunciaba en 2004 la CTERA.
En esa histórica Cumbre se le dijo NO al ALCA, pero además constituyó el
puntapié inicial para comenzar a construir ese anhelado sueño de la
Patria Grande latinoamericana, en un camino que continuó con la UNASUR y
la CELAC.
Los presidentes Nicanor Duarte Frutos (Paraguay), Néstor Kirchner
(Argentina), Luiz Inacio "Lula" Da Silva (Brasil), Hugo Chávez
(Venezuela) y Tabaré Vázquez (Uruguay) fueron los que encabezaron dentro
de la Cumbre el rechazo a la iniciativa, pero la movilización popular
fue clave también en la demostración de la negativa del pueblo. En esas
marchas la CTA fue protagonista, respaldada por luchadores populares de
toda América Latina, entre los que se destacaba el entonces dirigente
sindical boliviano Evo Morales.
Lo que pasó después
Gracias al NO al ALCA es que se pudieron construir políticas a favor
del pueblo, como el 6% del PBI en Educación o la derogación de la Ley
Federal de Educación, como también la recuperación de Aerolíneas
Argentinas, las jubilaciones para el Estado y la Asignación Universal
por Hijo.
También fue consecuencia de ese hecho que se redujo la desocupación y
se avanzó en la industrialización: este acuerdo hubiera sido un duro
golpe para las manufacturas nacionales y la posiblidad de promover la
fabricación nacional. Se trató de un momento clave en la construcción de
la correlación de fuerzas actual, que permitió reconstruir el poder del
pueblo trabajador, a través de herramientas que mejoraron el poder
adquisitivo, cuyo principal exponente son las paritarias.
Pero además fue un primer paso de la actual construcción de la unidad
latinoamericana, con la que soñaron San Martín, Bolívar, José Martí,
O"Higgins y tantos otros que, desde la independencia, pelean por la
consolidación de la Patria Grande.
" Otra América es posible dejó de ser una consigna proyectada hacia
un futuro indefinido y pasó a formar parte de un presente asentado en
las luchas y los avances que el movimiento popular comenzó a construir
en varios países del Sur (…). La categórica participación de los
docentes a través de las distintas medidas de fuerza -incluídos los
paros masivos en varias regionales de CTERA- expresaron el rechazo
abrumador del pueblo argentino a la presencia de Bush", relato plasmado
por SUTEBA en su libro "Clase Trabajadora: Nuestra Historia."
Hoy en día no son sólo los espacios institucionales como la CELAC y
la UNASUR los que muestran esta unidad, sino que también la colaboración
entre los gobiernos, la complementación de las economías y, sobre todo,
la construcción común de la reivindicación por la Justicia Social son
una realidad que permite ya no sólo soñar con un futuro mejor, sino
además construirlo día a día.
En el acto estuvieron presentes, además, el Tercer Secretario de la
Embajada de Brasil, el Ministro de la Embajada de Uruguay, ex
vicecanciller de Uruguay, el encargado de negocios de la Embajada de
Venezuela, el Embajador de Bolivia, el Tercer Secretario de la Embajada
de Cuba. También estuvo presente Martín Sabbatella, Presidente del
AFSCA.
En tanto, se hicieron presentes los dirigentes sindicales Ariovaldo
Camargo, Secretario Adjunto de Relaciones Internacionales de CUT Brasil,
Bernardo Rojas Dacosta, Presidente de CUT-A Paraguay, Fernando Pereyra,
Presidente de PIT-CNT Uruguay, Joao Felicio, Presidente de la
Confederación Sindical Internacional (CSI), José Olivera, dirigente de
FENAPES y PIT-CNT Uruguay, Manuel Oroño, Secretario de Relaciones
Internacionales de FENAPES Uruguay, Oscar Ciprian Tapia, Secretario de
Finanzas de COB Bolivia, Rafael Freire, Secretario de Política Económica
y Desarrollo Sustentable de la CSA Brasil, Víctor Baez Mosqueira,
Secretario General de la CSA Brasil, Vitor Jorge Espiñoza, Secretario de
Juventud de CTB Brasil, José Renato Vieira Martins, del Instituto Lula
de Brasil, Kjeld Jacobson, de la Fundación PT de Brasil.
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